[Reflexión] #23: El Karma & el Destino
Hoy he leído un artículo sobre el karma y no sé si os lo he contado. Es muy difícil ayudar a la gente, porque la mayoría de las veces no necesitan ayuda, sino solo validación.
Mucha gente nos contacta para pedirnos consejos para hacerse nómadas digitales y cuando hacemos una simple pregunta práctica, les molestamos porque no les cubrimos de «tú puedes lograrlo» como vendedores de sueños.
Me ha pasado ayudar a alguien mucho más de lo necesario y me puse enferma durante varias semanas. Porque acorté sus pruebas kármicas y tuve que pagar su karma en su lugar.
Ayudad solo a aquellos que realmente solicitan vuestra ayuda y que la merecen. Si no, no habrán aprendido nada de esta vida y tendrán que reencarnarse, y vosotros cargáis con el peso creyendo que hacéis el bien.
¡¡¡Esto también se aplica a la familia cercana!!!
Hablo a menudo de los ciclos, pero existe una jerarquía que no descubrí hasta hace solo dos años. Mi madre la había aprendido de un maestro de feng shui y me la transmitió.
Cinco elementos determinan la fortuna de una persona:
- El destino
- Los ciclos de fortuna (períodos favorables o desfavorables)
- El feng shui
- Las bendiciones heredadas de generaciones pasadas (también podéis usar el término «karma familiar»)
- El saber
Desafortunadamente, lo que realmente depende de nosotros solo llega a partir de la 3ª posición.
Al tener solo conocimientos básicos de feng shui, mi mayor palanca de acción es el segundo: los ciclos de fortuna : darlo todo cuando el momento favorable está aquí, y descansar y formarme cuando el momento es desfavorable.
Para calcular los ciclos, podéis usar la astrología sidéral, el Bazi, el Bazi basado en el Yi King… pero lo más simple es listar todos los eventos importantes de vuestra vida y detectar los ciclos. Puede ser un ciclo de 9 años, 10 años, 12 años, 30 años. Y podréis adivinar fácilmente el futuro porque será más o menos la misma energía que hace 9 años, por ejemplo.
Mensaje para los padres: No podéis cambiar el destino de vuestro hijo porque nace con su propio destino. Pero podéis ayudarle enormemente
- ofreciéndole un entorno favorable (feng shui) donde el qi circule. Llevarle a menudo a lugares donde haya qi (o sea, los sitios donde uno se siente bien)
- cultivando vuestra propia bondad (número 4)
- transmitiéndole saber o enseñándole a adquirir saber (número 5)
Saber más sobre el destino & el poder del don aquí